Blogia
El rincón del tiempo

momentos de la vida

Adiós

A veces hay cosas que simplemente no quieres aceptar, pero no tienes más remedio que hacerlo cuando las ves pasar claramente ante tus ojos. Cuando ves que tu vida, la vida que has llevado hasta ahora y que tanto te gustaba, cambia. Cuando ves que todo tu orden se descontrola. Cuando caes en la cuenta de que irremediablemente se está cerrando un gran capitulo y se está abriendo otro…Cuando realmente te das cuenta de que todo está ocurriendo no puedes evitar sentir miedo, tristeza. Sientes que todo se te escapa de las manos y que aunque cierres los puños muy fuerte, se te seguirá escapando.

 

Muchas de las personas que formaban parte de tu vida, se van. Tu colegio, 13 años de tu vida, se desvanecen. Toda la gente que ha formado parte de ellos se dispersa, cada uno por el camino que le corresponde. Todos los buenos y malos momentos pasan a formar parte de los recuerdos. Los que antes eran tus amigos se van olvidando poco a poco de ti. Tu grupo de siempre ya ni siquiera existe. Las 4 amigas que siempre estabais juntas, que lo compartíais todo, que os apoyabais mutuamente, que no teníais secretos…ahora son 4 chicas llevando su vida por separado. Ahora son casi 4 extrañas que ya no saben de los miedos o alegrías de cada una.

 

La persona con que has compartido 7 meses tampoco está ya.

 

Te das cuenta de que ni siquiera tú eres la misma. No eres la misma niña que tenía una sonrisa pintada en la cara. Ahora has cambiado, has crecido, has madurado, te has hecho fuerte, has aprendido muchísimo, te has tenido que adaptar a las circunstancias. Se ha borrado de un soplo cualquier pequeño rastro de inocencia. Ahora sigues sonriendo pero tus ojos no siempre sonríen con tus labios.

 

Llegan nuevas personas a tu vida. Personas que incluso en el momento en que llegan, sabes el momento en que se irán. Conoces nuevos ambientes, nuevas circunstancias, te preparas para el futuro, para las novedades, para una nueva etapa. Esto es bonito, sin duda lo desconocido siempre resulta emocionante, pero cada vez el camino se hace más difícil por que el equipaje va siendo más pesado, vamos acumulando recuerdos que nos pesan y que por suerte o por desgracia siempre estarán ahí.

 

Supongo que todo el mundo pasa por lo mismo. Hoy me ha tocado a mi. Lo mejor que puedo pensar ahora es que el pasado, pasado está. Que debo decir adiós a todo eso y prepararme para recibir todo lo nuevo. Cuesta muchísimo trabajo, pero es necesario. Es necesario aprender a decir….Adiós…

Gracias

Gracias

Seguro que más de una vez os habéis sentido tristes, muy tristes, y en esos momentos habéis buscado algo o alguien a lo que sujetaros, algo que os motive y os demuestre que merece la pena seguir adelante, que merece la pena sacar fuerzas para superar los problemas. Pues al igual que vosotros, yo he buscado mucho mucho, hasta encontrar algo que de verdad merece la pena. ¿Y sabéis que es? Mis amigos. Porque a fin de cuentas ellos son los únicos capaces de hacerme reir, de escucharme, de hacerme sentir bien con un abrazo, de entenderme, de aconsejarme, de apoyarme o de decirme simplemente: "Estoy aquí". Así que, ¿qué menos que salir adelante y estar bien por ellos?

 Muchas veces me ha pasado que, ayudando a los demas, escuchándolos, animándolos...me he animado a mi misma y he descubierto que me gusta hacer sentir bien a los demás. Hay veces que aunque intentes aguantar al máximo no puedes más y te derrumbas y es curioso como en esos momentos sientes un cierto "complejo de madre". Es decir, sientes que tu tarea es animar a la gente a la que quieres y hacerla feliz y que no te puedes permitir derrumbarte tu porque eres "la fuerte". Así me he sentido yo muchas veces y en el fondo no esta mal porque te ayuda a remontar poco a poco.

Así que, en resumen, gracias a esas personas que me hacen sentirme fuerte estoy aquí. Me gustaría daros las gracias por todo, por serlo todo, por aportar cosas buenas a mi vida, por arrancarme una sonrisa... GRACIAS. Marisol